Nuestra historia
Todo comenzó con Rabito, mi perrito y la inspiración detrás de Roo. Un perro con mucha personalidad, bastante actitud y un estilo que, claramente, necesitaba estar a su altura 😎
Un día se me ocurrió ponerle unas pulseras en el cuello. No estaban hechas para perros, pero se veían increíbles. Y así empezó todo.
El problema? Las pulseras no duraban nada. Se rompían, se perdían y definitivamente no estaban preparadas para seguirle el ritmo a Rabito.
Entonces pensé: por qué no crear algo que sí estuviera hecho para perros? Algo resistente, cómodo y con muchísimas posibilidades de combinar colores y diseños.
Así nació Roo. Collares que complementan su collar tradicional y le dan a cada perro la oportunidad de mostrar su propio estilo.
Porque si algo aprendí de Rabito, es que cada perro tiene una personalidad única. Y su estilo también debería serlo.